Filosofía para tontos

Las manadas de ñus, siguen la misma pauta que un banco de peces, buscar la seguridad dentro de un grupo, esto es un imperativo biológico. Un concepto abstracto extrapolable al mundo humano.

Este es un curso de filosofía para tontos. Para acceder al contenido del mismo debe usted acreditar su absoluta falta de lucidez y su apatía manifiesta por cualquier forma de saber o conocimiento elevado.

Comencemos. La filosofía podría entenderse de dos formas. Una, es la disciplina académica que engloba todos los saberes circunscritos a su ámbito de estudio. Y otra, la menos común… Es la que se refiere a la práctica de dirigir nuestro pensamiento más allá de lo cotidiano.

En la segunda forma, hay sobre todo, una inquietud, que espolea la vida filosófica. Algo que apenas advierte el ciudadano medio, cosificado y atrapado en la acción inmediata. Debe darse una mediatez, una separación de la conciencia en dos capas o estratos, para que surja la chispa. Una, programada para funcionar cabalmente, según las expectativas, de aquellos vertebradores de la ignorancia. Y otra oculta, en un recoveco de la mente, que se nutre de un sano escepticismo, que no comulga con el sentir general.

Las manadas de ñus, siguen la misma pauta que un banco de peces, buscar la seguridad dentro de un grupo, esto es un imperativo biológico. Un concepto abstracto extrapolable al mundo humano. Nos confundimos en la masa, como átomos que se enlazan y se agregan, conformando elementos moleculares. No estamos solos o desconectados, observando nuestro interior en silencio. El ruido nos aturde, secuestra nuestra voz por momentos. Pero algo se agita en nuestro interior, una alternativa a lo mundano, una fiebre de sudores fríos, que revive el sonido pasajero de otrora sueños imposibles.

El ser humano, está fabricado en serie. Y la mayoría va de serie. Son contados aquellos sujetos que presentan extras interesantes. Que eluden la normatividad y exploran su propio interior desatendiendo el llamado de los que lo rodean. Si, existe esa clase de individuo inconformista y rebelde que cuestiona su existencia, que jamás reniega de su capacidad de asombro, y que a lo largo de la vida crece interiormente.

El tipo que tiene pues, la conciencia desdoblada, comprende ambos niveles. Y esto le genera un cierto conflicto, ante una demanda pública, de la que ha de defenderse. En cambio el que carece de duplicidades, vive la vida tal cual se le presenta, sin tratar de arañar la trama de lo que acontece. Es una vida de superficie frente a la profundidad de un saber infinito.