Fundamentos de física social

  • A la hora de establecer la naturaleza de la física social debemos admitir que el objeto de estudio de la misma, esto es, el átomo humano, es un ente autoprogramable, que puede por tanto asumir cualquier instrucción, e incluso crear sus propias instrucciones.
  • Al conjunto de dichas instrucciones asumidas por un átomo humano, la denominaré ideología.
  •  La ideología determina el comportamiento del átomo humano.
  • Existen infinitas ideologías, y además un átomo humano puede cambiar de una a otra según se den circunstancias externas o internas.
  • Por ello es tan complicado establecer una base sólida y unificada del átomo humano.
  • No obstante es posible establecer algunos principios básicos que aunque no son infalibles, su naturaleza aproximativa nos otorga un alto grado de certeza. Dichos principios son el principio de auto-conservación y el principio de evitación del dolor.
  • En ambos principios se nos plantea una disyuntiva. Es decir, una elección. Deseamos vivir o morir. Deseamos padecer dolor o sufrimiento, o por el contrario deseamos evitarlo.
  • El punto de partida de mi teoría parte de una visión positiva a estas preguntas, no de forma categórica, sino asumiendo una correspondencia alta en el que la mayoría optará (siempre que les sea posible elegir) por vivir y no padecer dolor.
  • Un crítico avezado me podría contraargumentar con el ejemplo de una persona que sufre una enfermedad que le ocasiona un intenso dolor crónico, y que opta por qué se le aplica la eutanasia. En este ejemplo los principios de autoconservación y de evitación del dolor parecen enfrentarse, y en realidad es así. Lo cual no invalida la aplicación de los mismos a la mayoría de los casos en los que estas circunstancias tan excepcionales no se presentan. Por eso reitero que no son principios infalibles sino aproximativos, ya que dependen de una elección, y esta siempre es susceptible de tomar cualquiera de las dos opciones.
  • Para aclarar esto, observemos el principio de auto-conservación. Que formularia así:
  • Todo ser en circunstancias normales ante la disyuntiva de existir o no existir elegirá existir.   
  •  Al decir circunstancias normales, estoy afirmando que existen casos en que el sujeto puede tomar la opción de no existir. Es decir la actitud voluntaria de quitarse la vida.
  •  Ahora bien, a la pregunta de si este principio entonces es verdadero o falso, no es posible concluir ni una cosa ni la otra desde un punto de vista absoluto. Aunque si es posible esgrimir que lo que si persiste por encima de todo, es la disyuntiva, independientemente de la acción que asuma el sujeto.
  • Por lo tanto para ser más exactos habría que reformular el principio como el de que todo ser se halla ante la disyuntiva de existir o no existir. Y podríamos añadir en una formulación más débil que además en circunstancias normales la mayoría optará por la existencia, siendo este un mandato o imperativo que por ejemplo en la naturaleza apenas admite contrastes.
  • Pero una vez que admitimos la auto-conservación, debemos someternos a una serie de necesidades fundamentales. Un ejemplo de ello puede ser la hidratación y la alimentación. Pero estas no salen GRATIS, sino que necesitan un cierto esfuerzo para conseguirlas, es lo que denominamos TRABAJO.
  • Recapitulando. Para sobrevivir, necesitamos un recurso (R), que nos aporta los nutrientes necesarios, y esto se consigue con una determinada cantidad(Q) de trabajo (T).
  • Este es un esquema de proporción 1:1 en cuanto al recurso (R)  y la cantidad (Q) de trabajo (T) para obtenerlo y asegurar la existencia. Esto es lo que podríamos denominar una economía de subsistencia.
  • Hablaremos de pobreza cuando la relación entre el recurso (R) y la cantidad (Q) de trabajo (T) no cubra la necesidad de existencia. Ejemplo de proporción 0,5: 1. Esto es lo que podríamos denominar una economía de pobreza.
  • Hablaremos de riqueza cuando la relación entre el recurso (R) y la cantidad (Q) de trabajo (T) cubra la necesidad de existencia y genere además un excedente. Ejemplo de proporción 2: 1. Esto es lo que podríamos denominar una economía de riqueza.