La impredictibilidad epistemológica

Incertidumbre

Ser devoto de la divinidad, era como una póliza de seguros en el mundo antiguo. La función protectora que ésta divinidad ejercía, permitía creer en la resolución favorable de los asuntos de la vida cotidiana.

La vida como fenómeno contiene un alto grado de impredictibilidad. Esto genera una lógica preocupación en los humanos, que ven su voluntad limitada. La especulación sobre el origen de la vida y su funcionamiento, forman parte de la cultura popular desde el comienzo de los tiempos. Entonces se daban explicaciones pintorescas, achacando la parte que no controlamos, a la voluntad arbitraria de la divinidad.

Se entiende la divinidad como aquel ser que tiene toda la información, de ahí su superioridad. Todo lo que cae fuera de nuestro control, es achacable a la divinidad. Existe pues, un medio para favorecer los intereses materiales de nuestra voluntad, y ello depende por lo tanto de nuestra buena relación con la divinidad. Es decir unir el anhelo o el deseo de nuestra voluntad al de dicha divinidad, como vía para garantizar aquello que nos propongamos (Pedid y se os dará).

Ser devoto de la divinidad, era como una póliza de seguros en el mundo antiguo. La función protectora que ésta divinidad ejercía, permitía creer en la resolución favorable de los asuntos de la vida cotidiana. El ritual de la veneración, el fervor, y el rezo marcaban una serie de conductas y roles que cumplir de acuerdo con la divinidad. El no cumplirlos, podía contravenir la voluntad divina y desembocar en un olvido de la función protectora por parte de ésta, o directamente en un castigo, en forma de calamidad, desastre o tragedia personal, por desatender la relación con dicha divinidad.

Esta impredictibilidad, también es fuente de múltiples técnicas o métodos, que prometen  llegar a un conocimiento directo de lo que se nos escapa. Así, tenemos el tarot, la astrología, espiritismo, etc. Todo ello son fórmulas de conocimiento, que tratan de abarcar ese espacio inasible, esa parte impredecible, esa esencia o ese futuro por conocer.

Todo lo que he expuesto hasta ahora se resume en una palabra: ignorancia. Es decir ignoramos lo impredecible y aun así tratamos de hacer trampas, aferrándonos, a la lógica de la veneración de la divinidad, o a las lógicas de las técnicas que prometen mediante algún ritual una aproximación al auténtico conocimiento.