Intervencionismo Monopolista

Los monopolios y oligopolios estructurales, representan un obstáculo a la hora de garantizar, la libre competencia y la igualdad de oportunidades. Es decir, que la propia iniciativa privada, pone en jaque la libertad de actuación de la misma iniciativa privada. El liberalismo reza que es el Estado el que coarta dicha libertad, cuando en realidad son los grandes oligopolios y monopolios empresariales, los que vetan o frenan cualquier iniciativa que pueda atentar contra su principal línea de negocio. Esto es una andanada en la línea de flotación de la innovación y el emprendimiento empresarial, lo que afecta en última instancia al crecimiento y la expansión de la economía.

Esta dinámica, que afecta cada vez a más capas del tejido empresarial, provoca importantes efectos colaterales. Implica el desinterés por la innovación y la investigación, mediante el secuestro de patentes, todo ello en favor de la defensa del status quo. Por otro lado clienteliza la demanda, que apenas tiene margen u opciones donde elegir. Afecta a la calidad del producto final, y compromete el ámbito ecológico al no desarrollar nuevos mecanismos de producción que respeten el medio ambiente.

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